Para mucha gente, C. S. Lewis es el autor de Las crónicas de Narnia y poco más. Es una pena, porque detrás del armario hay uno de los escritores más completos del siglo XX: novelista, crítico literario, profesor en Oxford y Cambridge y, sobre todo, uno de los grandes defensores del cristianismo de su tiempo. Si solo lo conoces por Narnia, aquí tienes por dónde seguir.
Quién fue C. S. Lewis
Clive Staples Lewis nació en Belfast en 1898 y murió en Oxford en 1963, el mismo día en que asesinaron a Kennedy. Sus amigos lo llamaban Jack. Combatió en la Primera Guerra Mundial, fue herido en Francia y después dedicó toda su vida a la universidad: casi treinta años como profesor de literatura inglesa en Oxford y sus últimos años con una cátedra en Cambridge.
De joven fue ateo convencido. Su vuelta a la fe, a principios de los años treinta, le llegó después de muchas lecturas y de largas conversaciones con su amigo J. R. R. Tolkien. Los dos formaban parte de los Inklings, un grupo de escritores que se reunía en un pub de Oxford para leerse en voz alta lo que estaban escribiendo. Ahí se escucharon por primera vez fragmentos de El señor de los anillos y de las novelas de Lewis.
Narnia, el punto de partida
Lewis publicó las siete crónicas de Narnia entre 1950 y 1956. La primera que escribió, El león, la bruja y el armario, sigue siendo la mejor forma de entrar: cuatro hermanos atraviesan un armario y llegan a un mundo en un invierno eterno. Funcionan como cuentos para niños, pero un adulto descubre en ellas capas que de pequeño no veía, sobre todo en la figura del león Aslan.
Cartas del diablo a su sobrino
Si tuviera que recomendar un solo libro de Lewis después de Narnia, sería este. Cartas del diablo a su sobrino (1942) reúne las cartas que un demonio veterano, Escrutopo, le escribe a su sobrino Orugario para enseñarle a tentar a un joven inglés. El truco es brillante: leemos todo al revés, desde el punto de vista del enemigo, y de repente reconocemos nuestras pequeñas trampas diarias, la pereza, la vanidad, las excusas.
Es un libro corto, divertidísimo y muy agudo. Se puede leer tanto si eres creyente como si no, porque lo que dice sobre la naturaleza humana vale para cualquiera.
Mero cristianismo
Durante la Segunda Guerra Mundial, la BBC pidió a Lewis una serie de charlas radiofónicas sobre la fe. Aquellas charlas, reunidas después en Mero cristianismo (1952), son probablemente el libro de apologética más leído del siglo XX. Lewis no habla como teólogo, sino como un profesor de literatura que razona en voz alta: empieza por la ley moral que todos reconocemos y desde ahí va construyendo el argumento, con ejemplos cotidianos y una claridad que pocos han conseguido.
No busca defender una iglesia concreta, sino lo que comparten todos los cristianos. Por eso ha sido leído por católicos, protestantes y ortodoxos, y también por muchos no creyentes que querían entender en qué consiste la fe.
La Trilogía Cósmica
Pocos saben que Lewis también escribió ciencia ficción. Más allá del planeta silencioso (1938) abre la llamada Trilogía Cósmica: un filólogo de Cambridge, Elwin Ransom, es secuestrado y llevado a Marte, donde descubre que la Tierra es el planeta silencioso, el único que ha perdido el contacto con el resto del universo. Es una novela de aventuras y, a la vez, una reflexión sobre el bien y el mal que anticipa muchas ideas de Narnia. La trilogía continúa con Perelandra y Esa horrible fortaleza.
La experiencia de leer
Este es el Lewis menos conocido y uno de los más interesantes para cualquier amante de los libros. En La experiencia de leer (1961) propone algo muy original: en lugar de juzgar a los libros para saber si son buenos, fijarnos en cómo los leemos. Hay lectores que leen un libro una vez y lo olvidan, y otros que lo releen, lo subrayan y lo recuerdan durante años. Para Lewis, un buen libro es el que permite y provoca esa segunda forma de leer. Es breve, lúcido y te hace pensar en tu propia biblioteca.
Por dónde empezar
Mi propuesta sería esta: si vienes de Narnia, sigue con Cartas del diablo a su sobrino, que mantiene la imaginación y el humor. Si te interesa la fe, aunque sea desde la duda, pasa a Mero cristianismo. Si lo tuyo es la ficción, la Trilogía Cósmica. Y guarda La experiencia de leer para cuando quieras pensar sobre la lectura misma.
Si te gusta Lewis, te gustarán también los autores que lo marcaron y con los que compartió camino: G. K. Chesterton, cuyo El hombre eterno influyó mucho en su conversión, y su amigo J. R. R. Tolkien. Tienes todos sus libros disponibles en la colección de C. S. Lewis, y si buscas otro título suyo, como Una pena en observación o El problema del dolor, pídenoslo en Te lo consigo.
Preguntas frecuentes
¿En qué orden leer Las crónicas de Narnia?
Hay dos opciones: el orden de publicación, que empieza con El león, la bruja y el armario, y el orden cronológico de la historia, que empieza con El sobrino del mago. Para una primera lectura recomendamos el de publicación, que es como las descubrieron los primeros lectores.
¿Qué relación tenían C. S. Lewis y Tolkien?
Fueron grandes amigos y colegas en Oxford. Tolkien tuvo un papel clave en la conversión de Lewis, y Lewis fue quien más animó a Tolkien a terminar El señor de los anillos.
¿Hay que ser creyente para leer a C. S. Lewis?
No. Sus novelas se disfrutan sin más, y sus ensayos están escritos para convencer, no para predicar a los ya convencidos. Muchos de sus lectores más fieles no comparten su fe.












