Novela y fe
Novelas en las que la fe es parte de la historia y no un adorno. Hay dudas, conversiones, mártires y curas de pueblo, contados por escritores que sabían de lo que hablaban, de Bernanos y Graham Greene a Marilynne Robinson.
Georges Bernanos firma Diario de un cura rural, una de las grandes novelas católicas del siglo XX, y Diálogos de carmelitas, sobre las monjas mártires de la Revolución francesa. Shūsaku Endō, en Silencio, cuenta la persecución de los cristianos en Japón. El final del affaire de Graham Greene y las Novelas de Flannery O'Connor muestran la gracia actuando donde menos se espera. Señor del mundo de Robert Hugh Benson y las novelas del padre Elías de Michael D. O'Brien imaginan el fin de los tiempos.
Hay también grandes sagas: Cristina, hija de Lavrans, la trilogía medieval de la premio Nobel Sigrid Undset; la de José María Gironella sobre la Guerra Civil, que empieza con Los cipreses creen en Dios; y las cuatro novelas de Gilead de Marilynne Robinson. Completan la sección Ben-Hur, Quo vadis, La canción de Bernadette, Mientras no tengamos rostro de C. S. Lewis, La esfera y la cruz y el padre Brown de Chesterton, El castillo de diamante de Juan Manuel de Prada, Y de repente, Teresa de Sánchez Adalid y la obra de teatro de Karol Wojtyła Hermano de nuestro Dios.
Preguntas frecuentes
¿Qué novela de esta sección recomiendas primero?
Diario de un cura rural si buscas profundidad, Gilead si prefieres algo sereno y El candor del padre Brown si quieres algo ligero.
¿Cuál es la mejor novela católica del siglo XX?
Muchos lectores dirían Diario de un cura rural. Otros eligen Silencio, El final del affaire o Cristina, hija de Lavrans. Las cuatro están aquí.
¿En qué orden leo Gilead?
Por orden de publicación: Gilead, En casa, Lila y Jack. Cuentan la misma historia desde personajes distintos y se pueden leer sueltas.
¿Hay novelas católicas sobre la Guerra Civil?
Sí, la trilogía de Gironella: Los cipreses creen en Dios, Un millón de muertos y Ha estallado la paz.